Alzamos la voz
Dadle voz a vuestro corazón y rienda suelta a vuestra imaginación.
18 ene 2007
Castillos hundidos...
Las verdades duelen, mas cuando son obvias, inegables y de alguna manera no las queremos aceptar, las volvemos mentiras en nuestra mente para intentar escapar. Nos envolvemos de mentiras que intentamos hacer creer a los demás para creernoslas más nosotros mismos y ver la felicidad en un mundo empapado de la ignorancia de lo más obvio.
Sustentamos un castillo de mentiras, y cuando una pieza se desencaja y no podemos cubrir el hueco con otra mentira, todo el peso cae sobre nosotros y nos aplasta. Entonces tenemos dos opciones, no aceptar la verdad y vivir condenados sobre todo aquél peso, o aceptarlo y buscar la salida, y volver a empezar. Se pueden vivir siglos en la oscuridad hasta abrir los ojos, cegados por la rabia y desesperación. Grandes reyes surgieron victoriosos del derrumbamiento de su castillo. Muchos otros acudieron a la llamada de sus guardianes que extendían sus manos bajo ligeros mantos de luz del exterior. Fueron rescatados y vieron de nuevo la luz, a los k sus ojos algo de tiempo tardaron en volver a aceptar. Como aquella metáfora de platón, dnd la luz era la verdad...
Yo no pude vivir más tiempo allí encerrado, a solas con mi locura y mi tristeza. Respirando mi propio odio y amamantado por la desesperación, jugando partidas de ajedrez con el pasado que nunca gané.... Solo quería el descanso eterno, el camino más fácil... Mil batallas con un solo nombre haciendo eco en los confines de mi mente... y no cesan...
Con suerte un día acepte la verdad y estuve cojeando agarrado de los hombros de estos dos titantes con alas, que me guían por el buen camino... Ahora intento caminar solo y aún necesito mis bastones para hacerlo... pero poco a poco me acercó más al camino k hace tanto perdí y del k nunca me debí desviar. No olvidaré jamás mi castillo ni sus cimientos, pero no puedo arrastrar más conmigo sus piedras....
Sustentamos un castillo de mentiras, y cuando una pieza se desencaja y no podemos cubrir el hueco con otra mentira, todo el peso cae sobre nosotros y nos aplasta. Entonces tenemos dos opciones, no aceptar la verdad y vivir condenados sobre todo aquél peso, o aceptarlo y buscar la salida, y volver a empezar. Se pueden vivir siglos en la oscuridad hasta abrir los ojos, cegados por la rabia y desesperación. Grandes reyes surgieron victoriosos del derrumbamiento de su castillo. Muchos otros acudieron a la llamada de sus guardianes que extendían sus manos bajo ligeros mantos de luz del exterior. Fueron rescatados y vieron de nuevo la luz, a los k sus ojos algo de tiempo tardaron en volver a aceptar. Como aquella metáfora de platón, dnd la luz era la verdad...
Yo no pude vivir más tiempo allí encerrado, a solas con mi locura y mi tristeza. Respirando mi propio odio y amamantado por la desesperación, jugando partidas de ajedrez con el pasado que nunca gané.... Solo quería el descanso eterno, el camino más fácil... Mil batallas con un solo nombre haciendo eco en los confines de mi mente... y no cesan...
Con suerte un día acepte la verdad y estuve cojeando agarrado de los hombros de estos dos titantes con alas, que me guían por el buen camino... Ahora intento caminar solo y aún necesito mis bastones para hacerlo... pero poco a poco me acercó más al camino k hace tanto perdí y del k nunca me debí desviar. No olvidaré jamás mi castillo ni sus cimientos, pero no puedo arrastrar más conmigo sus piedras....
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